Dibujar el cuento: Rosa Salgado, romanticismo con un toque de comicidad

Guest post by Fundación Cuatrogatos

Editor’s Note: We have chosen to publish the posts in this series in Spanish to honor the Fiesta de la Lectura/The Reading Festival event sponsored by Fundación Cuatrogatos, which focuses on promoting childhood reading in the Spanish language.

“Como cualquier mamá, me vi en la obligación de leerles libros a mis hijos. Y para ellos hice las primeras ilustraciones. Yo tenía facilidad para el dibujo y destreza en el uso de los colores, y por ello no se me hacía difícil llevar a la imagen visual lo que les leía, con lo cual los ayudaba a que prestaran mayor atención y pudieran entender aún más”, nos contó la conocida ilustradora cubana de libros para niños Rosa Salgado en una reciente entrevista.

Salgado es una de las 15 ilustradoras cubanas de libros para niños cuyo trabajo puede apreciarse en la exhibición Picturing the Story: Cuban Illustrators of Children’s Books / Dibujar el cuento: Ilustradores cubanos de libros infantiles, organizada por la Cuban Heritage Collection y la Fundación Cuatrogatos. En esta muestra, su larga trayectoria artística está representada por las ilustraciones que realizó en Cuba, en la primera mitad de la década de 1990, para los libros Vacaciones en Romerillo, de Omar Felipe Mauri, y Poesía casi completa de Jiribilla el conejo, de Mirta Yáñez.

La producción de Rosa Salgado es notable: en total ha ilustrado más de 157 libros. Salvo algunas excepciones, esos títulos fueron publicados por la editorial habanera Gente Nueva, especializada en libros para niños y jóvenes. “Cada libro que he ilustrado me remonta a mi niñez y a la de mis hijos, por eso he disfrutado mucho al hacerlo, lo cual me ha servido como un goce triple, multiplicado. Por eso pienso que en mi caso el sentido de la felicidad está relacionado con la línea y el color, con la imagen”, nos dice la artista.

Entre sus libros se destacan algunos escritos por autores literarios cubanos de reconocida calidad, como Tres héroes (1974), de José Martí; Uno, dos y tres (1984), de David Chericián; Un son para niños antillanos (1988), de Nicolás Guillén; Ruandi (1988), de Gerardo Fulleda; Palomar (1990), de Dora Alonso; Cartas a Carmina (2003), de Ivette Vian… Salgado está radicada en Miami, Estados Unidos, desde el año 2004. “La llama de la pasión por el libro infantil no se ha apagado en mí, y aquí he ilustrado textos de las escritoras Daisy Valls (Del uno al diez Conejo es) y Emma Artiles (Cielo despejado)”, explica.

Aunque ha creado imágenes para libros destinados a los lectores adolescentes y juveniles, no hay dudas de que el público con el que mejor “sintoniza” esta creadora es el que forman los niños más pequeños. Esto es algo fácil de entender al ver sus dibujos, de formas sencillas e ingeniosas, en los que la candidez, la ingenuidad y la fantasía son rasgos acentuados, que cautivan a los lectores de más corta edad. No en balde Rosa Salgado ha dicho que “Mi obra es como yo, romántica y a la vez con un toque de comicidad”.

Creaciones de esta artista cubana han sido exhibidas en importantes muestras presentadas en Italia, Tokio, España, Alemania y Eslovaquia. Ahora, pueden verse también en la Cuban Heritage Collection.



Dibujar el cuento: David Rodríguez, de la pintura a la ilustración para niños

Guest post by Fundación Cuatrogatos

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En la historia del libro infantil cubano existen varios casos de importantes pintores, dibujantes y grabadores que, en distintas épocas, se han desdoblado como ilustradores. Entre ellos están Jorge Rigol, René Portocarrero, Umberto Peña, Roberto Fabelo, Zaida del Río y Vicente Rodríguez Bonachea. Para algunos de ellos, ilustrar un libro para los lectores más jóvenes fue una aventura irrepetible dentro de sus trayectorias; otros reincidieron en la experiencia y enriquecieron con sus imágenes gráficas diferentes títulos. Ese es el caso del pintor David Rodríguez, uno de los ilustradores incluidos en la muestra Picturing the Story: Cuban Illustrators of Children’s Books / Dibujar el cuento: Ilustradores cubanos de libros infantiles, organizada por la Cuban Heritage Collection y la Fundación Cuatrogatos.

David Rodríguez

David Rodríguez nació en Sancti Spiritus, Cuba, en 1956. Se graduó de la Academia de Arte San Alejandro, en 1982, y posteriormente estudió tres años en el Instituto Superior de Arte de La Habana. Sus creaciones han sido exhibidas en exposiciones personales y colectivas realizadas en Cuba, Estados Unidos, Puerto Rico, Panamá, España, Argentina, México, Canadá y Brasil.  Desde el año 2006 reside en Miami, Estados Unidos, donde continúa desarrollando su trabajo con importantes galerías de arte.

“Llegué al mundo de la ilustración  infantil casi de manera casual”, comenta David Rodríguez. “Me encantaban las imágenes que acompañaban los libros de cuentos que leía. Siempre había deseado ilustrar algún libro para niños al margen de mi creación como pintor. La oportunidad se me dio a través del periodista y amigo Sergio Andricaín, quien, al ver mi obra, me habló de mi potencial como ilustrador y me introdujo en ese mundo”. Al cuento para niños Celia, de Teresita Rodríguez-Baz (Ministerio de Cultura, 1989), su debut como ilustrador, siguieron otros proyectos con editoriales de Cuba y de otros países: Yo, Mónica y el Monstruo, de Antonio Orlando Rodríguez (Ministerio de Cultura de Cuba, 1990); Mi bicicleta es un hada y otros secretos por el estilo (Obando, 1992); Diez cuentos africanos, de Forbes Stuart (Gente Nueva, 1993);  Querido diario, de Iliana Prieto (Ediciones Unión, 1994); El último deseo, de Enrique Pérez Díaz (Mensajero, 1995) y Mensajes, de Enrique Pérez Díaz (Ediciones Bayamo, 2006), entre otras.

“A la hora de ilustrar para niños, es muy importante, al menos para mí, lograr una interrelación perfecta entre el texto y la imagen, pero darle a esta, a su vez, una interpretación y una vida propias, de manera que desempeñe, respecto a la palabra, un rol más complementario que subordinado,” señala el destacado artista plástico.

¿Una recomendación de David Rodríguez para quienes dan sus pasos iniciales en la ilustración  de libros para niños? “Mi consejo para los noveles ilustradores es que se planteen la más absoluta libertad a la hora de crear, con los recursos de las artes plásticas que dominan, una imagen a partir del texto, y que ilustren como si fuera para ellos cuando eran pequeños. El lector infantil siempre apreciará esto y lo disfrutará cuando realice la lectura del libro.”



Dibujar el cuento: Reinaldo Alfonso, gran artista y gran hombre

Guest post by Fundación Cuatrogatos

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Semanas atrás, sobre la larga mesa del salón de reuniones de la Cuban Heritage Collection estaban desplegadas decenas de ilustraciones de importantes artistas cubanos. Unas llenas de color; otras, en blanco y negro. Representativas de diferentes técnicas y estilos, pero todas sugestivas y cautivantes…

Illustration by Reinaldo Alfonso for El valle de la Pájara Pinta by Dora Alonso. Havana, Cuba: Casa de las Américas, 1984

Sin embargo, cuando llegó el momento en que los organizadores de la exposición Picturing the story: Illustrations from Cuban children’s books, 1980s-2000s / Dibujar el cuento: Ilustradores cubanos de libros infantiles teníamos que decidir cuál de esas obras considerábamos la más apropiada para ser reproducida en el afiche promocional, nuestras miradas confluyeron, sin ponernos de acuerdo previamente, en una de ellas. “Esta, sin duda alguna,” fue la opinión unánime. La ilustración realizada por Reinaldo Alfonso para la cubierta del libro El valle de la Pájara Pinta, de Dora Alonso, publicado por la editorial Casa de las Américas en 1984, nos atrapó a todos por la delicadeza de su composición, la luminosidad de sus tonalidades y el encanto que irradia la figura de una niña detenida en medio de la vegetación campestre, rodeada de aves multicolores.

Lo que ninguno de nosotros sospechaba era que, justo unos días antes, el gran ilustrador y cineasta cubano Reinaldo Alfonso había fallecido en Quito, Ecuador, ciudad donde vivía desde hacía años. Estamos sumamente agradecidos a Mavi Naya, la viuda del artista, y a su hijo Mauricio Alfonso, por autorizarnos para emplear esa hermosa e icónica ilustración como imagen distintiva de la exhibición Picturing the Story: Cuban Illustrators of Children’s Books / Dibujar el cuento: Ilustradores cubanos de libros infantiles.

Reinaldo Alfonso

Reinaldo Alfonso nació en Matanzas, en 1937. Estudió pintura, escultura y grabado en la Academia San Alejandro, de La Habana, y se dio a conocer como ilustrador en las páginas del semanario Pionero, en 1962. Él creó las imágenes gráficas de algunos de los más memorables libros para niños publicados en Cuba: Platero y yo (1964), de Juan Ramón Jiménez; La flauta de chocolate (1980) y El valle de la Pájara Pinta (1984), de Dora Alonso, y Dos ranas y una flor (1987), de Onelio Jorge Cardoso.

“Desde las ilustraciones para la edición de Platero y yo en 1964, él se convirtió en un nombre fundamental entre los ilustradores de libros para niños en Cuba, iluminando el libro cubano,” escribió Daisy Valls, autora y editora cubana. “Con sus imágenes él revivió para nosotros el mundo de la infancia mediante la creación de una atmósfera de suave nostalgia, como si tratara de reencontrar amables recuerdos, mientras el colorido vibrante daba luz al texto, ampliando sus significados. Fue la otra parte de la ecuación, el binomio perfecto para cualquier autor, por muy exigente que este fuera. Y fue, sobre todo, un hombre inteligente y sensible, capaz de convertir la imagen literaria de otros en su propio lenguaje visual, una labor de magos.”

Otra importante faceta de este creador fue su trabajo como cineasta. Sus cortos de animación Los zapaticos de rosa, basado en el poema homónimo de José Martí, y El abuelo de la Sierra, con guion del escritor Froilán Escobar, son dos de sus obras más representativas en este terreno artístico.

“Hombre de gran valía como artista. Y hombre de bien,” así definió a Reinaldo Alfonso el escritor gallego Xosé Neira Vilas. (2) Para la Cuban Heritage Collection y la Fundación Cuatrogatos, organizadoras de la exhibición Picturing the Story: Cuban Illustrators of Children’s Books / Dibujar el cuento: Ilustradores cubanos de libros infantiles, es un honor contar entre los trabajos originales que se mostrarán al público uno realizado por este importante artista. Y, además, es motivo de gran alegría que los familiares de Alfonso hayan decidido donar esa valiosa obra –una pequeña joya de la cultura cubana– a los fondos de la Cuban Heritage Collection.

Notas

Valls, Daisy: “Reinaldo Alfonso en mi memoria”, en MiauBlog, 18-07-2013. http://blog.cuatrogatos.org/blog/?p=1393

Neira Vilas, Xosé: “Deixonous Reinaldo Alfonso”, en El Correo Gallego, Santiago de Compostela, 27-07-2013.



Dibujar el Cuento: lanzamos colaboración con la Fundación Cuatrogatos

By Meiyolet Méndez, CHC Librarian

Editor’s Note: We have chosen to publish the posts in this series in Spanish to honor the Fiesta de la Lectura/The Reading Festival event sponsored by Fundación Cuatrogatos, which focuses on promoting childhood reading in the Spanish language.

Por muchos años he estado fascinada con la literatura infantil. No sólo la cubana, sino también la de otros pueblos y tradiciones. Esta fascinación por los libros para niños fue manifestada en la exhibición 500 Years of Cuban Children’s Literature del 2008, elaborada en la Cuban Heritage Collection y con la asistencia del escritor cubano Antonio Orlando Rodríguez.

Cuando se presentó la oportunidad de otra vez explorar el tema, desde el punto de vista gráfico, enseguida dije que sí.  La Cuban Heritage Collection tiene un historial de montar exhibiciones con un fuerte componente visual, y nos complace continuar esta tradición con la muestra de artistas importantes.

La exhibición, cuya base son los materiales donados por Sergio Andricaín, también escritor e investigador cubano, tiene como foco ilustradores cubanos de libros infantiles.  Titulada Dibujar el cuento: Ilustradores cubanos de libros infantiles, 1980s-2000s, su apertura oficial será el próximo jueves, 10 de octubre, acompañada por una presentación del Sr. Andricaín. El evento es parte de La Fiesta de la Lectura, organizado por la Fundación Cuatrogatos, la cual fue creada por Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez con el fin de fomentar la lectura infantil en español.

Con esta exhibición inauguramos una serie de entradas en este blog escritas por Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez, cuya familiaridad con el tema y con los ilustradores es inigualable.  Los presentamos a nuestro leyentes con la siguiente entrevista:

 

 

–Cuénteme algo de su vida y educación:

Sergio Andricaín:

Me gradué de Sociología en la Universidad de La Habana y posteriormente hice estudios de posgrado en Demografía en el Centro Latinoamericano de Demografía de la Unesco y la Universidad de Costa Rica. Después de trabajar muchos años como demógrafo, pasé al campo de la publicidad y luego al periodismo y la investigación cultural en el Ministerio de Cultura Cuba.

En el año 1991 me fui de Cuba y me radiqué en Costa Rica, donde fui asesor del programa nacional de lectura de ese país. Posteriormente viví en Colombia. Allí trabajé como oficial de proyectos del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe y luego como editor de las publicaciones de la Fundación Batuta. Desde 1999 vivo en Estados Unidos, donde creé la Fundación Cuatrogatos con Antonio Orlando Rodríguez. Desde aquí continúo escribiendo libros para niños e investigando sobre literatura e ilustración infantil.

–¿Cómo llega a la lectura infantil? ¿Por qué la considera tan importante?

Sergio Andricaín:

Las investigaciones que realicé durante los años 1980 sobre los hábitos de lectura de los niños y jóvenes cubanos y sobre la forma en que estos interactuaban con los textos y las imágenes, hicieron que me interesara en continuar estudiando los libros para niños: desde su creación literaria y plástica, hasta su promoción, su recepción  y su análisis crítico. Los libros ilustrados brindan al niño un primer acercamiento al universo de las artes plásticas y son muy importantes en la formación de su sensibilidad estética. Por eso es necesario poner en sus manos libros con imágenes gráficas de la mayor calidad, diversas, que lo familiaricen con las distintas tendencias del arte.

–¿Qué es la Fundación Cuatrogatos? ¿Cuál es su propósito?

Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez:

La Fundación Cuatrogatos, con sede en Miami, desarrolla diferentes proyectos educativos y culturales,  con especial énfasis en el acercamiento de los niños y jóvenes a libros de gran calidad literaria y estética. En nuestra plataforma digital de información compartimos información y materiales de ficción con padres, educadores, bibliotecarios, estudiantes universitarios y todos los interesados en la literatura infantil y la formación de nuevos lectores. También realizamos charlas y talleres en espacios como escuelas, librerías y centros culturales.  Además, hemos sido invitados a participar como expositores en eventos realizados en Argentina, Chile, Colombia, El Salvador y otros países.

Como resultado de nuestro trabajo de investigación, recientemente hemos publicado, en colaboración con el CEPLI de la Universidad de Castilla-La Mancha, en España, el libro De raíces y sueños. 50 libros para niños y jóvenes de autores hispanos de Estados Unidos. En el mes de octubre, la Fundación Cuatrogatos desarrollará en Miami un evento llamado The Reading Festival (La Fiesta de la Lectura), con actividades para niños, jóvenes y adultos. En el marco de esta celebración se inserta la exposición Picturing the Story: Cuban Illustrators of Children’s Books, preparada con la Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami.